Su primer álbum de título homónimo fue un éxito silencioso que se mudó atronador, tan solo un año después, con "El balneario" (1988). Nacido en el tiempo de descuento entre lo mejor de la Nueva Ola y La Movida, Un Pingüino en mi Ascensor resultó ser un eco ideal del ímpetu y el descaro que se iban quedando atrás.
Nadie ha dado tanto por la televisión y la propaganda en este país, sus ansias por saber qué hacía Juan Valdés y tantos otros referentes publicitarios tras los focos, o las continuas alusiones a marcas y fenómenos mediáticos, llevó a José Luis Moro, el hombre detrás del ave, a convertirse en uno de los mejores creativos de nuestro estado. Esta doble vida, lejos de provocar interferencias, ha resultado de lo más beneficiosa para pulir aún más el repertorio habitual de sucesos y caracteres que pueblan sus letras, los continuos giros de guion que mantienen la emoción por ver qué pasa, el perfecto humor como punto de encuentro entre la Historia y lo cotidiano, las cómicas reflexiones, el sentido cinematográfico de las tramas que maneja...
En definitiva, disfrutándolo en privado o compartido sobre el escenario, de fiesta ya ni hablemos, estamos ante una de las mejores definiciones de la Cultura Pop. Y hay mucho más. Pasen, lean, sorpréndanse y, ante todo, disfruten.
[Fuente: Autor]

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